Nuevo país, nuevo idioma, el mismo sueño: el trabajo arduo ayuda a una proveedora de cuidado infantil de Grand Island a alcanzar sus metas

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Huda Hirsi siempre ha soñado con vivir en un lugar seguro y trabajar para apoyar a sus seres queridos.

Gracias al patrocinio de su hermana, Huda y su familia pudieron llegar a los Estados Unidos desde Somalia en 2007. Como refugiados, comenzaron su nueva vida en los Estados Unidos en Maine. Huda enfrentó dificultades para encontrar trabajo debido a la barrera del idioma, pero eso no le impidió involucrarse en su comunidad.

“Venir a Estados Unidos a trabajar formaba parte de mi sueño de mantener a mi familia segura”, dijo Huda. “Mis hermanos, hermanas, mi madre y mi padre vinieron. Empecé a trabajar como voluntaria en una iglesia repartiendo comida a la gente sin saber inglés, pero eso no me asustaba. La religión no era la mía, pero eso no me detuvo.”

Su participación en la comunidad ayudó a Huda a conocer a sus vecinos y a obtener cartas de apoyo que permitieron a su familia mudarse a Grand Island, Nebraska, un año más tarde. Allí, Huda consiguió un empleo en una planta procesadora de carne y, aunque tenía un buen salario, decidió que ese camino no era para ella. Después de cinco años, tomó la decisión de dejar ese empleo para dedicarse a algo que realmente le apasionaba: el cuidado infantil.

“Me sentía feliz cuando podía ayudar a la gente, y la forma en que podía hacerlo era cuidando niños”, dijo Huda. “Empecé a cuidar niños en 2014 sin licencia, y al mismo tiempo fui a la escuela para aprender inglés. Fue ahí donde supe que podía obtener una licencia para el cuidado infantil.”

Con determinación y dedicación, Huda logró obtener su licencia en septiembre de 2020 y abrió su servicio de cuidado infantil en el hogar, Home One Daycare. Actualmente, Huda atiende a seis niños de tres familias, con la ayuda de una empleada.

El esfuerzo de Huda no se ha detenido.Recientemente, participó en un Programa Acelerador para el Cuidado Infantil, presentado por el Centro de Negocios para Mujeres (WBC) del Center for Rural Affairs, Stearns Bank y la Asociación de Centros de Negocios para Mujeres. El WBC del Centro fue uno de los siete centros del país seleccionados para funcionar como centros aceleradores y recibir financiación mediante subvenciones.

Diseñado para asistir a los proveedores de cuidado infantil con licencia en la ampliación de sus operaciones, la expansión de sus servicios y la mejora de la sostenibilidad en sus comunidades, el programa incluyó a 10 proveedores de cuidado infantil de Nebraska. Los participantes recibieron capacitaciones prácticas, además de asistencia técnica personalizada y orientación en servicios financieros.

Antes de participar en el programa, Huda sentía una gran ansiedad ante las visitas de los inspectores estatales y las dificultades que tenían para comunicarse con ellos.  Ahora, tiene más confianza en sí misma y en sus capacidades para dirigir su negocio.

“Aprendí mucho y me ayudó a entender las finanzas y cómo obtener mis certificados”, dijo ella. “Ahora tengo más confianza para estar preparada ante auditorías y para recibir personas en mi casa. Estoy muy feliz con todo lo que aprendí.”

Gracias al programa, Huda ha podido ahorrar dinero para invertir y destinarlo a su guardería. El programa también ofreció a los participantes un estipendio para utilizar en su negocio, lo cual dejó a Huda entusiasmada con sus próximos pasos.

“Ahora tengo confianza y estoy lista para todo”, dijo: “El estipendio es de gran ayuda; compro comida y a veces cosas que ayudan a las familias que no pueden costearse.. Ahora, después de aprender a planificar en mi computadora, puedo tener un poco de dinero para ayudar en mi negocio”.

Desde aprender un nuevo idioma hasta adaptarse al cuidado infantil en un país diferente, Huda continúa trabajando arduamente para salir adelante y apoyar tanto a su familia como a las familias de los niños que cuida.

“En mi país no vemos el cuidado infantil como aquí en Estados Unidos”, explicó. “A veces es la familia u otra persona quien cuida a los niños en casa. No hay tantas oportunidades de trabajo para las mujeres como aquí en América, por eso el cuidado infantil no es tan necesario.”

Saber que tienen a alguien en quien pueden confiar hace que a los padres les resulte más fácil sentirse seguros al ir a trabajar y dejar a sus hijos en buenas manos.

“Mis amigos y mi familia no pueden trabajar si yo no los ayudó con sus hijos”, dijo Huda. “Eso es lo que más me gusta: poder ayudarlos para que puedan trabajar, porque para eso venimos aquí. Por eso me esforcé tanto e hice todo lo posible para obtener mi licencia en Nebraska. Fue muy difícil, pero me encanta ayudar a las personas.”

Desde las 5:30 de la mañana hasta las 12:30 de la noche, Huda se dedica a cuidar de los demás. Trabaja largas jornadas para brindar flexibilidad a los horarios laborales de los padres. Con el tiempo, espera que todos sus sacrificios le permitan comprar una casa y así poder expandir su negocio de cuidado infantil.

Y para cualquier persona que se encuentre en su misma situación, recién llegado al país y con ganas de emprender su propio negocio, Huda les anima a que lo den todo.

“¡Hazlo!”, dijo ella. ¡Tú puedes! ¡Vamos! Es difícil, pero yo puedo hacerlo y tú también. Las mujeres pueden emprender cualquier negocio en Estados Unidos.”

El Programa Acelerador de Cuidado Infantil fue posible gracias a Stearns Bank, en colaboración con la Asociación de Centros de Negocios para Mujeres. El programa de Nebraska se lleva a cabo en colaboración con Sixpence Early Learning Fund y las Unidades de Servicios Educativos de Nebraska. El programa se desarrolló del 23 de agosto al 13 de septiembre de 2025.

Para más información, visite cfra.org/small-business-training.

Este artículo fue escrito en colaboración con Jessica Campos, directora del Centro de Negocios para Mujeres.