Por Cody Smith, ex miembro del personal
Since 2012, the state of Iowa has invested approximately $541 million to improve water quality, an estimated $4 to $6 billion problem in the state. Meanwhile, the federal government has paid Iowa farmers more than $2.76 billion for on-farm conservation practices over the past two decades. Even with this investment, water quality in the state has much room for improvement, according to a Center for Rural Affairs report released in March.
“Flowing Forward: Planning Iowa's Water Quality Future” analiza 83 años de políticas hídricas en el estado, descifra el marco regulatorio de las normas gubernamentales vigentes y ofrece recomendaciones para futuros cambios en las políticas. También se abordan las fuentes de contaminación y los efectos posteriores de la mala calidad del agua, como la contribución de Iowa a la “Zona Muerta” en el Golfo de México.
“Los problemas relacionados con la calidad del agua en Iowa son increíblemente complejos”, afirmó Katie Rock, asociada de políticas del Centro de Asuntos Rurales y autora de la publicación. “Con un análisis completo y contextual de la situación, podremos estar mejor informados en nuestros esfuerzos por mejorar la calidad del agua en Iowa”.
La publicación identifica los esfuerzos en curso para abordar la calidad del agua, incluidos los grupos de trabajo federales, las asociaciones público-privadas y el papel de las entidades estatales, como las Autoridades de Gestión de Cuencas Hidrográficas y las universidades públicas.
El año pasado, los legisladores de Iowa aprobaron el Proyecto de Ley 512 del Senado, que destinó 282 millones de dólares durante los próximos 12 años a proyectos de mejora de la calidad del agua. El informe elogia este nuevo aumento de fondos como un buen primer paso, al tiempo que insta a los líderes de Iowa a tomar más medidas.
“En esta sesión, los legisladores han ignorado en gran medida el tema de la calidad del agua en la legislatura estatal”, dijo Rock. “Si bien se han logrado avances, aún quedan muchos desafíos, e Iowa puede trazar su propio camino centrándose en la planificación de cuencas hidrográficas y explotaciones agrícolas”.
El informe aboga por la creación de estándares estatales rigurosos para la planificación de cuencas hidrográficas, además de un programa de certificación para explotaciones agrícolas con estándares similares que garantice a los agricultores la seguridad jurídica en materia de cumplimiento normativo. La publicación señala que la implementación de estos programas requiere una mejor coordinación interinstitucional a nivel local, estatal y federal.
Para ver o descargar el informe, visite cfra.org/publications/FlowingForward.