El gasto en el programa SNAP y la economía rural

Pueblos pequeños

Por Johnathan Hladik, exdirector de políticas

El Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés) suele malinterpretarse, creyendo que favorece a los residentes urbanos sobre los rurales. Anteriormente conocido como cupones de alimentos, un nuevo estudio que analiza este programa muestra que podría ser todo lo contrario.

El programa SNAP proporciona asistencia nutricional a 1 de cada 8 estadounidenses cada mes. Aproximadamente el 16 % de los hogares rurales utilizan los beneficios de SNAP, en comparación con el 13 % de los hogares metropolitanos. En estos hogares rurales, la gran mayoría de los beneficios se destinan a poblaciones vulnerables, como niños, personas mayores y personas con discapacidad.

El estudio, realizado por el Servicio de Investigación Económica del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, muestra que el gasto en el programa SNAP impulsa significativamente la economía rural en general. Los beneficios están contribuyendo al crecimiento de los ingresos de los hogares rurales en un 0.68%, cifra muy superior al crecimiento del 0.28% observado en las zonas urbanas.

Los investigadores analizaron los gastos de los hogares de los beneficiarios del programa SNAP entre 2009 y 2014 para comprender mejor cómo este gasto afectó al empleo local, los ingresos y otros aspectos. Descubrieron que el beneficio incrementó la producción económica general en un 1.25 % en las zonas rurales, en comparación con un 0.53 % en las zonas urbanas, y generó un 1.18 % más de empleos en las zonas no metropolitanas, en comparación con solo un 0.5 % en las zonas metropolitanas.

Sin embargo, los beneficios no terminan ahí. Para las tiendas de comestibles de pueblos pequeños y zonas rurales, los fondos del programa SNAP ayudan a mantenerlas abiertas y, de esta manera, brindan a los beneficiarios un lugar donde comprar alimentos frescos cerca de casa. Este beneficio también permite a las familias rurales usar el dinero que normalmente gastarían en alimentos para adquirir otros bienes y servicios. Esto contribuye a que los negocios locales de su comunidad permanezcan abiertos para todos los residentes.

El programa SNAP no es perfecto. Requiere medidas de protección efectivas para prevenir el fraude y el abuso. A medida que quienes toman las decisiones sopesan los aspectos positivos y los posibles inconvenientes, este informe demuestra que se debe considerar el valor de la producción económica rural.