Granja y Alimentos
Por Charlie Johnson, un constituyente
“Deja que mis manos estén en contacto con el suelo negro, sintiendo la vida dentro. Deja que mis oídos escuchen el canto de los pájaros, el coro del cielo. Que mis ojos sean testigos del ternero lactante, amor que es amor alimentado entre generaciones. Satisface mi alma con la meditación que viene presenciando los milagros de la vida. Comparte mi corazón con la madre naturaleza mientras ella pone la vida en acción. Y finalmente levantar mi espíritu para que mi voz pueda decir la verdad y la sabiduría de esos pasos trazados por agricultores anteriores que hicieron especial mi propia vocación”.