Por Carlos Bárcenas, ex miembro del personal
Es asombroso lo fácil que es explorar el mundo desde la comodidad de nuestras salas de estar. Internet y el mayor acceso a la tecnología integran nuestras pequeñas comunidades en un panorama global.
Pero tu próxima experiencia cultural podría estar a la vuelta de la esquina. Camina por el vecindario de tu comunidad y una experiencia cultural podría cobrar vida.
Ese es el caso en las comunidades rurales de todo el país. En Nebraska, la afluencia de familias inmigrantes de diversos orígenes étnicos ha supuesto un cambio en nuestra población. Esto es una señal positiva para el empleo, la producción y el impacto económico. Pero también conlleva sus propias dificultades y desafíos.
En comunidades recientemente diversas, los principales temas de conversación son las diferencias lingüísticas y la falta de servicios y recursos. ¿Cómo podemos afrontar los desafíos cuando el idioma, la religión y los orígenes étnicos son tan diversos?
En mi pequeña comunidad, buscamos un denominador común. Empezamos con la idea de que "todos vivimos en esta comunidad". Una conversación centrada en trabajar juntos por el bienestar de todos los que nos rodean es un excelente punto de partida. Con esa premisa, podemos empezar a explorar cómo fortalecer nuestras comunidades aprendiendo sobre nuestras diferencias.
Un buen ejemplo está ocurriendo en Schuyler, Nebraska. Un grupo de inmigrantes latinos, principalmente de primera generación, formó el Comité Latino de Schuyler (CLS). Al ver las necesidades insatisfechas de la comunidad hispanohablante, se unieron para encontrar una solución.
Cada miembro del comité tiene una historia de inmigración diferente. Y cada uno ha pasado por el proceso de aculturación, aprendiendo inglés, adaptándose y adoptando su nueva forma de vida en la Nebraska rural, su nuevo hogar.
No solo sirven a la comunidad hispanohablante, sino a toda la comunidad. Son dueños de negocios o prestan servicios en Schuyler. Además, se han ofrecido como voluntarios para formar parte de otros comités y juntas que toman decisiones que impactan a la comunidad en su conjunto.
Crear una comunidad inclusiva es una vía de doble sentido. El esfuerzo debe provenir de ambas partes.
Esto es precisamente lo que el Comité ha logrado al iniciar el diálogo con la comunidad hispanohablante, pero también con los líderes comunitarios locales, y al involucrarse para generar un cambio que impulse el proceso de bienvenida e inclusión.
¡Tener sentido de pertenencia es señal de una comunidad saludable!
Imagen destacada: El Comité Latino de Schuyler se reúne para una foto navideña. Imagen cortesía de Comité Latino de Schuyler-CLS en Facebook.