Por Cora Fox, ex empleada.
El Programa de Asistencia a Microempresarios Rurales (RMAP, por sus siglas en inglés), una pequeña parte de la ley agrícola, está en riesgo. Antes de las negociaciones de la conferencia, una carta firmada por 11 pequeñas empresas de Nebraska solicitó al Congreso que apoyara y restableciera la financiación del RMAP en la ley agrícola final.
This program offers access to loan capital through grants to organizations that provide training, technical assistance, or small loans to rural businesses nationwide. Since its creation in 2008, this funding has helped 2,100 small businesses in nearly every state create jobs and generate economic returns for their local communities.
Según el La Agencia Federal de Pequeños Negocios de EE.UU., small businesses in Nebraska employed nearly 407,000 individuals in 2015. That same year, businesses that employed less than 20 individuals created a surge of more than 6,000 additional jobs. Nebraska’s small businesses are a driving force in the local economy, and it is important that programs supporting small businesses remain funded.
El 30 de septiembre, la financiación para pequeñas empresas a través del programa RMAP caducará si los legisladores no toman medidas. Ni la versión de la Cámara de Representantes ni la del Senado del proyecto de ley agrícola de 2018 han previsto financiación obligatoria para el programa, lo que significa que RMAP dejará de funcionar como recurso para las pequeñas empresas de todo el país.
Una inversión prudente en este programa dará frutos durante años en las calles principales de los pequeños pueblos de Estados Unidos. Ahora es el momento de hacerle saber al Congreso que los programas para pequeñas empresas, como RMAP, son vitales para nuestras comunidades rurales.