La demanda de electricidad en EE. UU. crece rápidamente y se prevé que se acelere aún más debido a la actividad industrial, la electrificación de hogares y transporte, y el auge de la inteligencia artificial y los centros de datos, que consumen mucha energía. La red eléctrica que transporta la energía a todo el país se diseñó para una época y una demanda diferentes, y tiene dificultades para satisfacer las necesidades de los consumidores actuales. Sin mejoras, se producirán cortes y cuellos de botella más frecuentes, lo que incrementará los costos para todos. Para mantener nuestro suministro eléctrico asequible y confiable, se necesita un sistema de transmisión más sólido y moderno que garantice que podamos suministrar energía confiable donde más se necesita.
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